MÉXICO, DF .- El pan árabe o pita, pertenece a un conjunto de panes llamados planos; este tipo de panificados tienen una forma extendida, similar a la de un disco, y se caracterizan por tener muy poca o nada de levadura.

"Este horneado se infla a la hora de cocerse, formando un hueco que puede ser rellenado con distintos ingredientes.

"La receta tradicional se hace con harina de trigo, agua, sal, y puede añadirse un poco de azúcar para equilibrar su sabor y obtener más color al hornear", explica Marcos Pérez, dueño de Pan Árabe Imperial.

El experto panadero se dedica a la venta de este producto artesanal desde hace 40 años.

"Se cuece sobre soleras (lozas) de ladrillo que forman la base del horno de piedra; su cocción es muy rápida, casi instantánea, y el resultado final es incomparable", explica.

La pita emplea una mínima cantidad de levadura por lo que debe dejarse fermentar por aproximadamente una hora y así tener el hueco en su interior y una consistencia que no sea chiclosa.

"También es importante permitir que las piezas extendidas reposen por 10 minutos para que la masa absorba toda la humedad posible y el panificado tenga un color claro después de ser horneado", aclara Pérez.

 De acuerdo con el panadero este alimento puede elaborarse con harinas integrales y libres de gluten para los consumidores con dietas restrictivas.

"Nosotros elaboramos variedades con semillas de anís y linaza mezcladas junto con la masa, así como coberturas de ajonjolí y distintas semillas", comenta.

Horneado milenario

La pita ha sobrevivido a la historia y es descendiente directo de los panes ácimos (panes sin levadura) de la antigüedad.