Flan de lúcuma como postre para terminar la comida. Foto: EDLP
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Nueva York — La geografía chilena y sus diversos climas producen alimentos variados, sanos, abundantes, confiables y sabrosos.

La cocina criolla de Chile se origina por varios elementos como la cultura de los nativos, la costumbre española, la influencia de la gastronomía alemana, italiana y francesa, que combinados crean un sabor y color variados.

“De Chile, largo país de tierra y mar, tan generosos que acogen especies autóctonas como aquellas provenientes de otras latitudes, brindándose así sus sabores al mundo”, señala el libro “Sabores de Chile”, publicado por las Oficinas y Representaciones Comerciales de ProChile, una agencia que pertenece a la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, que desarrolla tareas con el fin de profundizar y proyectar la política comercial del país.

La obra ofrece un viaje gastronómico por lo mejor de la cocina del país sudamericano con 60 recetas rápidas y fáciles de preparar.

Como uno los platos fuertes, el recetario ofrece la pierna de cordero magallánica con gratín al chardonnay.

Para seis personas necesitará un kilo de papas peladas y en rodajas delgadas, 4 dientes de ajo (uno en mitades y 3 picados finos), aceite de oliva, una cucharada de tomillo fresco picado, sal y pimienta, 5 tomates en rodajas, 2 cebollas en pluma una pierna de cordero magallánico deshuesada (2 a 2 1/2 kilos aproximadamente) y 2/3 taza de chardonnay (160 ml).

Precalentar el horno a 350 °F. Frotar con las mitades de ajo los lados y fondo de una bandeja y rociar el fondo con un poco de aceite.

Luego distribuir las papas en una capa y sazonar con sal y pimienta, espolvorear con tomillo y ajo, cubrir con una capa de tomates y sazonar con los mismos ingredientes. Repetir hasta terminar con las verduras. Después verter el vino y 1/3 taza de aceite.