Ensalada de sandía y pistacho, especial para los días de picnic o una parrillada al aire libre. Foto: NWPB.
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Nueva York — Cuando los primeros colonos llegaron al Nuevo Mundo, trajeron consigo recetas para preparar pasteles, bizcochos, tortas y pudines. Los conquistadores se percataron de que estas recetas podían ser combinadas con frutas de América en lugar de las que se cultivaban en Europa.

De esta manera comenzó la tradición en Estados Unidos y América Latina de preparar recetas teniendo como ingredientes las frutas de temporada.

Este verano puede servir comidas especiales para las altas temperaturas y de alto valor nutritivo como ensaladas, sorbetes, tortas frías y los llamados “cobblers”, “bettys” y “trifles”, éstos tres últimos responden a la tradición culinaria de Norteamérica.

El “trifle” es un postre elaborado a partir de una crema custard solidificada, frutas, masa de bizcocho, zumo de frutas o gelatina y nata montada.

El “cobbler” es un especie de cóctel preparados con jerez, salsa de piña y adornos de fruta fresca.

Y el “betty” se cocina con capas de frutas dulces horneadas con trozos de panes.

Para un “bizcocho borracho de arándanos” necesitará 2 tazas de arándanos frescos, 4 cucharadas de azúcar, 1-1/2 cucharaditas de maizena 1 vaso (6 onzas) de yogur de vainilla sin grasa, 4 onzas de queso crema sin grasa a temperatura ambiente, 2 cucharadas de jugo de naranja o jerez dulce y 2-1/2 tazas de tarta sin grasa cortada en cubos de 1/2-pulgada.

En una sartén pequeño, revolver 1/2 taza de arándanos, 2 cucharadas de azúcar, maizena y 3/4 de taza de agua. Dejar hervir; bajar el fuego y cocinar revolviendo durante cinco minutos hasta que la salsa quede transparente y espesa y los arándanos se abran. Dejar enfriar. Añadir 1 taza de arándanos. Mientras tanto, en un tazón pequeño, combinar el yogur, el queso y las 2 cucharadas de azúcar restantes hasta que la mezcla quede suave. Añadir el jerez y revolver. Para porciones individuales de 6 a 8 onzas: añadir ¼ de taza de tarta en cubos y colocar en el fondo de cada vaso; añadir una cucharada bien llena de salsa de arándano y 2 cucharadas de la mezcla de yogur. Repetir alternando las capas y adornar con la ½ taza restante de arándanos. Refrigerar por una hora.