Miami,(EFE).- El deseo de entregarse a los placeres de la cena de Acción de Gracias, ya sea ésta a base de pavo, como es de rigor en EE.UU., o de otro plato apetitoso, debe contar con el aliciente y acierto del vino, con mérito mayor si su precio es razonable.
Hay quienes manifiestan sin disimulo su preferencia por los caldos que fermentan en español. Otros apelan encarnizadamente a la gama de “cabs”, merlot, shiraz o chardonnay que pueblan el viñedo estadounidense.
A la postre, sentencian los segundos, se trata de una celebración íntimamente patriótica y familiar, de “barras, estrellas"... y brindis con espumoso californiano para inicio o remate de la cena.
Pero dado que no consta un “destino manifiesto” respecto de ninguna marca, viñedo o cepa determinada, tengamos la fiesta en paz y que una tranquila alegría báquica presida la cena del pavo asado.
Eso sí, mantengamos el entusiasmo y afinemos intención y vista a la hora de elegir en la tienda especializada o supermercado las marcas que se adapten mejor a nuestro presupuesto en tiempo de crisis.
Como no podía ser de otro modo, es más que posible trasegar buenos vinos sin que sufra nuestro bolsillo.
En ese sentido, nuestro primer brindis de agradecimiento se dirige a los excelentes caldos “peregrinos” de Argentina, en plena “luna de miel” con el mercado estadounidense, donde su ventas promedio han crecido un 90 por ciento.
Sólo la cuota de mercado mundial de los malbec argentinos aumentó en el último año un 500 por ciento, comentó a Efe Leo Tabeira, importador y distribuidor de vinos.
Tabeira atribuyó el éxito de estos malbec a su atractiva relación calidad-precio y a su paladar, muy al gusto del consumidor estadounidense.
Por eso recomienda con fervor como vino cómplice para la cena de Acción de Gracias el malbec Avieso reserva 2007, un caldo mendocino “pleno de fruta roja, elegante, con notas de vainilla y tabaco ideales para acompañar el 'gravy' (salsa hecha con el jugo de carne asada) del pavo".
Es magnifico también, prosigue, para acompañar platos de fondo como el pato asado, el lechón criollo o pescados elaborados y fuertes, con la ventaja añadida de su precio ajustado.
Para regocijo de la hermandad de bebedores, el malbec reserva 2007 de Avieso se puede adquirir por 20 dólares en las tiendas, menos de la mitad de lo que nos costaría un buen cabernet sauvignon californiano con crianza en madera, siempre caros y difíciles de encontrar.
Tabeira nos propone como alternativa al malbec, un pinot noir de la Patagonia argentina, el Camino de los 7 Lagos (2007), bastante común en tiendas de vino y grandes superficies.
Los pinot noir disfrutan en EE.UU. de gran estimación, sobre todo, a partir del éxito de la película “Sideways” (“Entre copas") en 2004, que supuso una gran promoción para los caldos de la costa oeste estadounidense.
El pinot noir Camino de los 7 Lagos es un caldo, explica Tabeira, “muy equilibrado, con dos meses de barrica, recuerdos a fruta roja cocinada (cerezas y frambuesas) y notas minerales".
Destaca que “lo interesante de los vinos de la Patagonia es su concentración de color, son vinos de capa alta”, que se diferencian de los excelentes pinot noir producidos en Oregon (“elegantes, afrutados y suaves") por su “sabor más a tierra, a su aspecto mineral".
¿Y el precio? Nos pone camino del nirvana vínico- menos de 20 dólares la botella. Un elección que, además, nos permite salir airosos ante los invitados a la cena del próximo 26 de noviembre.
A Antoni Yelanos, sumiller del recién abierto restaurante Soleá, en Miami, le gusta el “palo” de los reconocidos “riojas modernos españoles, con buena concentración, versátiles y sin demasiado cuerpo” para la cena de Acción de Gracias.
Como el Viñas de Gaín (2005), un vino, dice Yelanos, que “no enmascara los sabores de los platos que se sirven ese día". O, de nuevo otro pinot noir, el Au Bon Climat “La Bauge au Dessus” (2006), de Santa María Valley (California), “especiado, rojo intenso, con rastros de anís, té negro y mineral”, que se encuentra por unos 35 dólares.
Seguimos en el renglón de los malbec argentinos, de los que es devoto también Gabriel S. Varela, sumiller de Meat Market de South Beach. Su propuesta- el Terrazas de los Andes reserva, “suave y  con aromas a zarzamora y cerezas y notas de humos y especias”, según lo describe.
Varela es muy partidario de los Beaujolais Noveau franceses, vino del año, cuya salida al mercado tiene lugar apenas una semana antes de la celebración del Día de Acción de Gracias.
Se trata, comenta Varela, de un caldo “muy ligero, como un pinot noir, afrutado, con aromas a fresa, cereza y frutos rojos, para beber lo antes posible” y muy adecuado para la cena del pavo al horno.
Entre las variedad de marcas disponibles en el mercado estadounidense, Varela se inclina por el Beaujolais Noveau de la casa George Duboeuf, “fresco y delicioso".
En fin, parece que triunfan para la cena de Acción de Gracias de este año los malbec y pinot noir, elegantes y disponibles a precios moderados e idóneos para maridar con una gran diversidad de platos, desde el pavo o el pato al horno a pescados como el salmón o el atún. EFE