Gratén de papas con queso y tocino (FOTO: Archivo)  
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MÉXICO, DF.- La sencillez para integrar la papa a cualquier platillo permite que se utilice frita, hervida, como guarnición, entrada, plato fuerte o para mejorar el contenido nutrimental de la dieta diaria.

La popularidad entre los cocineros se debe a tres razones: bajo costo, el alto contenido de nutrimentos que permiten alimentar a una persona con poca cantidad, y la posibilidad de adaptarse a cualquier técnica culinaria, según comenta David Hernández, chef de Grupo Buena Tierra.

Algunos de los platos más populares son las papas fritas que dependiendo del lugar de origen pueden servirse con salsas agridulces, catsup, mostaza, tártara o acompañadas de calamares rebozados. Los moules frites es una preparación clásica de Bélgica con mejillones hervidos al vino blanco acompañados de un platón de papas fritas.

También, pueden hervirse para hacer un puré con crema y mantequilla que acompaña a los asados clásicos franceses de ternera o conejo, o combinarse con harina para elaborar ñoquis, que en Italia se sirven como plato fuerte con salsa de jitomate.

Al cortarlas en cuartos o gajos sin retirar la piel, se preparan papas bravas al estilo español que son horneadas con paprika, sal y aceite de oliva y que acompañan pescados a las brasas.

Sobre estos mismos cortes, los cocineros de la nouvelle cuisine francesa utilizaron pequeños cuchillos afilados para darles forma ovoidal con siete lados iguales.