Nueva York
— El taco es el alimento mexicano más conocido, se come en todo el país sin importar la región, y es un alimento que traspasa los estratos sociales y de clase, todo el mundo come tacos.Consiste en una tortilla de harina de maíz, —también hay de de trigo— a la que se le pone cualquier alimento o simplemente sal, se enrrolla y se come con las manos.
En México y en cualquier lugar en donde se encuentre un mexicano se hacen tacos de cualquier cosa y es más: los mexicanos acompañan casi todas sus comidas con un canasto lleno de tortillas recién hechas o recalentadas con las que se hacen sus tacos de arroz, de frijoles, de salsa o de lo que se tenga a la mano, siempre que sea comestible.
En todo México debe haber miles y miles de taquerías, —restaurantes o puestos callejeros— en donde se venden tacos. Generalmente la clientela come de pie sus tacos con salsa picante.
Entre algunas de las más famosas y deliciosas variedades de tacos están: los de pastor, carne de cerdo enrrollada como el kebab turco y servidos con piña; de costilla, bistec, carnitas, carne de cerdo frita; también hay de guisados con arroz, de huevo duro; de cabeza de res; de chorizo, longaniza; de birria, carne de chivo; de barbacoa, carne de borrego; flautas de pollo o de barbacoa, tacos dorados; de ojo de vaca, cachete, lengua, trompa, hocico de res o de puerco, oreja; de vísceras, tripa y sesos.
No todos son de carne, hay de arroz, de quelites, de hongos, de huevo en chile verde, flor de calabaza.
Otra clase de tacos que son muy populares son los de canasta, al vapor, que usualmente son de papa, fríjol, también hay de mole verde o chicharrón, y en la costa se comen incluso tacos de camarón, langosta y pescado.
En Nueva York hoy se puede disfrutar de tacos, como si se estuviera en cualquier puesto de México.
Aquí tiene algunos lugares donde podrá disfrutar de un buen taco, servido y preparado como se debe, con sus tortillas bien calientitas, del relleno que usted prefiera, con su cilantro y cebollita bien picaditos y la salsa que a usted se le antoje.
¡Provecho!.
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