SAN JUAN, Puerto Rico.— Reconocidos chefs latinoamericanos y estadounidenses deleitaron por tres días la semana pasada a cientos de aficionados de la gastronomía en la segunda edición del Puerto Rico Wine and Food Fest.
La mexicana Marcela Valladolid, el venezolano George Durán, los puertorriqueños Robert Treviño, Wilo Benet y Luis Álvarez, y los estadounidenses Guy Fieri y Harold Dieterle fueron los cocineros profesionales que participaron en el evento que se celebró en el Centro de Convenciones de San Juan, y que terminó el domingo.
Valladolid expresó que fue "un honor" y que se sentía "muy afortunada y orgullosa" de haber participado en el festival junto a "cocineros de gran calibre".
Dijo que estaba muy interesada en probar la mayor cantidad de comida típica puertorriqueña, pues a pesar de haber comprado libros de la cocina del país caribeño, la conocía un poco hasta que llegó a la isla, donde saboreó platos típicos.
Indicó que la cocina puertorriqueña se parece a la del sur de México por la cercanía con el Caribe, aunque reconoció que el plátano le ha abierto la mente para hacer "muchas recetas".
Entre los próximos proyectos de Valladolid está el lanzamiento de su primer libro en español e inglés en 2009, del que aseguró que la palabra México estará en la portada del volumen.
También tiene prevista la próxima apertura del restaurante El Vitral en el centro de San Diego, California.
La chef deleitó a los asistentes del festival con una codorniz en salsa de chile con tequila y albaricoque.
Por su parte, Durán, quien participó junto a Fieri en el canal Food Network, agradeció la oportunidad de estar nuevamente en el evento, pues extrañaba comer mofongo, masa de plátano cocido y majardo con ajo, cebolla, pimiento, aceite y especias, y que se suele acompañar de carne de res o de pollo, o mariscos.
El chef, de 33 años, preparó hamburguesas y pizzas con sabor a piñón, plato típico puertorriqueño parecido a una lasaña, pero que sustituye la pasta con plátano maduro.
Asimismo, Benet cocinó pasteles y variedad de salsas, Dieterle preparó raviolis con trufas, y Treviño rollitos de repollo chino con ternera, ron y salsa de azafrán.
Cada uno de los chefs desplegó sus habilidades culinarias con presentaciones de entre 30 y 40 minutos, donde elaboraron nuevas recetas.
El festival presentó 300 marcas de vino y comida de 35 restaurantes.
Por su parte, el coproductor del evento, José Torres, sostuvo que el propósito del evento es que "Puerto Rico se convierta en la capital gastronómica del Caribe".
El festival incluyó un espectáculo de camareros malabaristas, o flair bartenders, que mezclaron ron con distintos jugos.
Torres defendió la mezcla del ron, "que no es sólo con Coca-Cola [Cuba Libre], sino que se pueden hacer más bebidas".
Añadió además que este año tenían como meta superar las 5,400 personas que acudieron a la primera edición del festival debido a la calidad de chefs que participaron y su reconocimiento internacional.
La directora ejecutiva de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, Terestella González Denton, dijo que estaba contenta por el respaldo que tuvo el evento.
Aseguró que "Puerto Rico se está posicionando en una capital gastronómica" en el mundo, pues "a través de nuestra comida, decimos mucho como pueblo".
Sostuvo además que los chefs participantes se han convertido "en estrellas de rock" por la cantidad de aficionados que tienen, y que "son personas que admiramos y nos enseñan lo que quieren presentar" en sus platos.
El domingo se llevó a cabo también la actividad para niños Little Big Chefs, en la que los pequeños aprenden a cocinar distintas recetas como galletas y desayunos.
Los asistentes al festival tuvieron también la oportunidad de degustar los vinos españoles de las bodegas Fernández de Piérola, los ribeiros gallegos de Rodríguez Méndez, Ovidio García en Cigales y los riojanos de Leza García.
De Argentina, participaron las bodegas Fin del Mundo y Valentín Bianchi, y los alemanes de Henkell Trocken.








