En State Farm Insurance®, nos preocupamos por las tragedias que ocurren debido a los accidentes de tránsito y por el costo del seguro para automóviles. Este suplemento es nuestro consejo respecto de cómo reducir ambas cosas. Esperamos que el mismo lo ayude a preparar a su hijo ante las responsabilidades de conducir.
Por otro lado, State Farm ofrece el programa Steer Clear en la mayoría de los estados. Este programa brinda consejos para los jóvenes conductores y un descuento para aquellos que califiquen. Póngase en contacto con un agente de State Farm para obtener más información.
SU HIJO ADOLESCENTE QUIERE CONDUCIR
Entonces, su hijo o hija adolescente quiere conducir. De hecho, apenas puede esperar. Le da miedo, ¿verdad? Conducir se ha convertido en una de las cosas más importantes en la vida de su hijo.
Usted ha escuchado las estadísticas acerca del modo de conducir de los adolescentes, las infracciones de tránsito y multas. Los accidentes y daños a la propiedad. Las discapacidades y muertes. Trate de contarle estas cosas a un adolescente que cree que “Eso nunca me sucederá a mí”.
De repente, usted se ha convertido en un “aguafiestas”. “No confías en mí” afirman categóricamente. “Nunca dejas que me divierta”.
¿Cómo prepara usted a su hijo adolescente para las responsabilidades de conducir? No hay una fórmula mágica. Pero hay algunas cosas que usted puede hacer para hacer que este paso en la transición hacia la adultez sea menos dolorosa para ustedes dos.
PONER LAS COSAS EN PERSPECTIVA
El interés de los adolescentes por conducir puede parecer repentino e insólitamente intenso, pero no es así. Todos hemos colaborado para “programarlos” para este día desde sus primeros años de niñez. Sus primeras “ruedas” fueron un cochecito de bebé o sillita de paseo y después un andador para ayudarlos a aprender a caminar.
Y, ¿qué tal los triciclos, las bicicletas, los patines, los monopatines y las patinetas con los que se han divertido? Les hemos enseñado que las ruedas son más que una manera de ir de aquí para allá, ¡son un estilo de vida y son divertidos!
Ahora, su hijo adolescente está interesado en cosas más adultas, y ¿qué es más “adulto” que un automóvil? Los automóviles son transportes y símbolos de estatus. Los mismos representan quienes somos. Nosotros buscamos nuestra propia marca de potencia, velocidad y estilo.
Los programas de televisión y las películas que presentan automóviles exóticos y escenas de persecución le agregan otras dimensiones al atractivo. Y como su hijo o hija rápidamente señalará, todos los “adolescentes más grandes” incluyendo hermanos y hermanas, amigos y vecinos, conducen. Entonces, ¿por qué no pueden conducir ellos? ¡Ellos apenas pueden esperar para “pasear en automóvil”!
Su hijo adolescente ha sido totalmente adoctrinado en la pasión norteamericana por el automóvil; la educación para el conductor y un permiso para el aprendiz son cosas que vendrán luego. Es importante que usted sea una influencia determinante sobre las habilidades y actitudes para conducir de él o ella.
DAR UN BUEN EJEMPLO
Los niños aprenden imitando a sus padres, desde la manera en que se atan los cordones de los zapatos hasta la forma en que cortan el césped. El viejo dicho “Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago” no funciona.
Si usted le habla a su hijo adolescente acerca de respetar el límite de velocidad y luego se confía en su detector de radar para evitar que lo agarren, usted le está diciendo que está bien conducir velozmente si no lo agarran.
Lo mismo se aplica al pasarse las señales de alto y acelerar cuando el semáforo está en amarillo. O negarse a ceder el paso a un automóvil o peatón. Y acéptelo: ¡nunca podrá hacer que los adolescentes utilicen los cinturones de seguridad si usted no se abrocha el suyo!
Tal vez usted pueda ganar contra las probabilidades a pesar de que usted ignora las buenas costumbres para conducir, pero ni su hijo ni su hija tienen la experiencia o el criterio suyo. Ignorar las reglas de conducir con precaución nunca es una conducta aceptable. No hable por hablar, dé el ejemplo.
PARTICIPAR
Los cursos de educación para conductores centran la atención en habilidades y conocimientos específicos para conducir, pero los mismos no son un sustituto para la madurez ni la experiencia.
Usted puede darle a su joven conductor el beneficio de las dos cosas si usted se comunica y sigue participando en el proceso de aprendizaje. Evite dar sermones. Esté atento a las oportunidades para debatir. Formule preguntas para estimular el autodescubrimiento y escuche las respuestas de él o ella.
Hable acerca de lo que está sucediendo en el curso de entrenamiento para el conductor. Revise el material de texto con su alumno para reforzar los conocimientos y para refrescar su memoria. La participación demuestra que usted se preocupa de lo que él o ella están aprendiendo y usted lo toma en serio. Utilice cada oportunidad, incluyendo los viajes en el vehículo familiar para reforzar los conocimientos.
Luego de que su joven conductor haya obtenido el permiso de aprendiz, salga a practicar en el vehículo con frecuencia. Si usted es paciente y presta atención, su hijo adolescente adquirirá experiencia y confianza, formulará preguntas y aprenderá de los errores bajo su supervisión. Siga con las prácticas de conducción supervisadas en todos los tipos de climas y condiciones de tránsito.
Su hijo adolescente cometerá muchos errores en las primeras sesiones de práctica. Esos errores pueden reflejar la falta de una habilidad específica, en tal caso la práctica adicional ayudará.
Otros pueden ser producto de la actitud: descuido, poca atención o falta de juicio o interés. Póngale atención a tales cosas como la concentración, la cortesía, el criterio y la responsabilidad. Haga hincapié en que el enojo, la agresividad, la arrogancia y otras actitudes negativas son las principales causas de accidentes.
HABLAR DE HECHOS
Todos los conductores asumen una cantidad de responsabilidades. Debido a la falta de experiencia, especialmente los conductores adolescentes, necesitan tener conocimiento de los hechos.
Ellos deberían comprender que la prima de seguro de su automóvil aumentará considerablemente cuando ellos estén agregados a la póliza; estadísticamente, los conductores adolescentes tienen más accidentes que los adultos y esos accidentes son más graves. Además, muchas compañías imponen un recargo después de un número específico de accidentes.
Algunas compañías de seguros como State Farm, proporcionan descuentos por ser un buen estudiante, por tener buenas calificaciones y por no tener accidentes, con el fin de recompensar los registros de quienes conducen con precaución. Su agente de seguros de State Farm tendrá el gusto de explicarle cómo funcionan esos descuentos.
Los adolescentes necesitan conocer los efectos de las infracciones de tránsito en movimiento: las multas. Estas son costosas y pueden tener como resultado un aumento en las primas de seguro. Las investigaciones demuestran que las personas que han sido multadas por cometer infracciones con el auto en movimiento, son más propensas a sufrir un accidente que aquellas personas que no han sido multadas.
Demasiadas multas pueden tener como resultado la pérdida del seguro y de la licencia de conducir. Como parte del registro del conductor, las multas pueden tener un impacto en futuros empleos.
Su hijo adolescente debe entender que conducir es un privilegio, no un derecho y que el incumplimiento de las reglas para conducir con precaución puede tener serias consecuencias financieras para sus padres así como para el joven conductor.
Las pérdidas financieras son sólo una parte de este cuadro. Un vehículo puede destruir una propiedad y matar o dejar lisiadas a las personas. Estas funciones pueden no parecer importantes para el adolescente que está entusiasmado por conducir. Entonces, ¿cómo transmitir el mensaje a sus hijos?
Hable con su hijo adolescente ahora acerca de sus expectativas y cuáles serán las consecuencias si él o ella no las satisfacen.
Vuelva a hacer hincapié en que conducir es un privilegio y que el no estar de acuerdo con las responsabilidades de conducir con precaución, dará como resultado la pérdida de ese privilegio.
Adquirir habilidades maduras para conducir debería ser una experiencia excitante y gratificante para su hijo adolescente. La participación de usted en este aprendizaje es crucial. Hágalo un proceso tanto divertido como seguro.
En State Farm Insurance®, nos preocupamos por las tragedias que ocurren debido a los accidentes de tránsito y por el costo del seguro para automóviles. Este suplemento es nuestro consejo respecto de cómo reducir ambas cosas. Esperamos que el mismo lo ayude a preparar a su hijo ante las responsabilidades de conducir.
Por otro lado, State Farm ofrece el programa Steer Clear en la mayoría de los estados. Este programa brinda consejos para los jóvenes conductores y un descuento para aquellos que califiquen. Póngase en contacto con un agente de State Farm para obtener más información.
SU HIJO ADOLESCENTE QUIERE CONDUCIR
Entonces, su hijo o hija adolescente quiere conducir. De hecho, apenas puede esperar. Le da miedo, ¿verdad? Conducir se ha convertido en una de las cosas más importantes en la vida de su hijo.
Usted ha escuchado las estadísticas acerca del modo de conducir de los adolescentes, las infracciones de tránsito y multas. Los accidentes y daños a la propiedad. Las discapacidades y muertes. Trate de contarle estas cosas a un adolescente que cree que “Eso nunca me sucederá a mí”.
De repente, usted se ha convertido en un “aguafiestas”. “No confías en mí” afirman categóricamente. “Nunca dejas que me divierta”.
¿Cómo prepara usted a su hijo adolescente para las responsabilidades de conducir? No hay una fórmula mágica. Pero hay algunas cosas que usted puede hacer para hacer que este paso en la transición hacia la adultez sea menos dolorosa para ustedes dos.
PONER LAS COSAS EN PERSPECTIVA
El interés de los adolescentes por conducir puede parecer repentino e insólitamente intenso, pero no es así. Todos hemos colaborado para “programarlos” para este día desde sus primeros años de niñez. Sus primeras “ruedas” fueron un cochecito de bebé o sillita de paseo y después un andador para ayudarlos a aprender a caminar.