El sistema de frenos ABS (anti-lock braking system) es uno de los componentes de seguridad más importantes en su vehículo—pero lamentablemente, muchos conductores ni siquiera saben que los tienen, y no saben cómo aprovechar sus beneficios.

Breve historia

El concepto de los frenos ABS data de finales de los años veinte, pero no fue sino hasta 1978 cuando las firmas alemanas Bosch y Mercedes-Benz debutaron con un sistema completamente electrónico para automóviles, en el Mercedes S-Class. Desde ahí, poco a poco este sistema se ha hecho estándar en la mayoría de los vehículos que manejamos hoy en día, aunque aún muchos fabricantes lo mantienen como equipamiento opcional en modelos básicos.

¿Qué son y cómo funcionan?
El sistema utiliza computadoras a bordo del vehículo que se comunican con sensores en cada rueda. La computadora controla así un sistema hidráulico que acciona los frenos intermitentemente a una rápida frecuencia. Los sistemas de hoy en día además ejercen esta acción con diferente fuerza en cada rueda inteligentemente, logrando aún mejores resultados.

La idea de aplicar fuerza de frenado intermitentemente y con diferente intensidad en cada rueda es que el vehículo se mantenga en línea recta al frenar con fuerza, permitiendo que el conductor mantenga el control del vehículo. Con sistemas regulares de disco sin ABS, por ejemplo, los calibradores muerden el disco con toda la fuerza, trancándolos completamente. La inercia entonces hace que el vehículo se derrape y pierda el control.

Cómo frenar con ABS
Este gran sistema de seguridad no vale nada si el conductor no sabe utilizarlo. En el pasado, a los conductores se le recomendaba que “bombearan” los frenos, y que los pisaran suave e intermitentemente en lluvia. Estas reglas se deben olvidar al frenar en un vehículo equipado con ABS.

Entre algunas recomendaciones que podemos dar, están las siguientes:

 -Si necesita frenar rápidamente, presione los frenos con firmeza y no levante su pie del pedal hasta que haya desacelerado a la velocidad que requiere, o parado. Usted va a sentir pulsaciones en el pedal—esto le indica que el sistema ABS está haciendo su trabajo.

-El propósito de los frenos ABS es encargarse de la frenada para que usted se encargue del volante. No entre en pánico ni doble el volante sin pensar. Concéntrese en la dirección hacia donde necesita ir y controle el vehículo con el volante.

-No es mala idea que usted pruebe cómo funcionan los frenos ABS. Consiga una calle desolada sin tráfico alguno, mejor aún si está lloviendo, y poco a poco practique frenadas de emergencia, presionando el pedal a fondo y concentrándose en el volante. Sienta cómo responde el auto y sienta las pulsaciones en el pedal.

-Mejor aún, tome un curso de manejo preventivo. Consulte las páginas amarillas de la guía telefónica de su ciudad y busque instructores de manejo que le puedan enseñar técnicas de manejo preventivo en un circuito cerrado. De esta manera usted estará bien preparado en caso de una emergencia, y tendrá mayor probabilidad de evitar involucrarse en un accidente.

Increíble ayuda, aunque tiene sus limitaciones
Es importante comprender que el sistema ABS no se activa sino cuando es necesario. Bajo condiciones normales de frenado, el ABS no está activado. Es sólo en frenadas fuertes de emergencia que el sistema hace su magia. Las computadoras analizan la velocidad a que va el auto y la presión que usted está ejerciendo sobre el pedal, y calcula cuándo el sistema se debe activar, con qué intensidad y en qué ruedas. 

También es importante entender que el ABS es simplemente un mecanismo más de defensa y no un dispositivo mágico que nos va a permitir frenar inmediatamente y sin peligro en cualquier situación.

Los frenos ABS no acortan necesariamente la distancia de frenado, sino que ayudan al auto a mantener control en frenadas violentas. Usted aún debe aplicar el sentido común a sus hábitos de manejo: respetar los límites de velocidad, dejar suficiente espacio entre usted y el auto de enfrente, manejar despacio en lluvia y condiciones de baja visibilidad, manejar despacio en bajadas y, en general, manejar defensivamente.

Antes de comprar un vehículo
Ya sea nuevo o usado, cuando esté analizando y comparando vehículos para comprar, anote en su lista de prioridades que el vehículo tenga frenos ABS.

Una vez comprado, si el vehículo es usado, no deje de llevarlo al mecánico para que le dé un vistazo y le haga mantenimiento al sistema si es necesario. También tenga presente que cambiar el tamaño de los neumáticos del tamaño original puede afectar la efectividad del sistema ABS. Busque autos con frenos de disco en las cuatro ruedas en lugar de tambores (drum brakes) y discos nada más adelante, como es popular en autos más viejos.

En cuanto a autos nuevos, si el vehículo que tiene en mente no trae el sistema como equipamiento estándar, trate de estirar la inversión un poco más y cómprelo con ABS.

Sistemas de seguridad relacionados
El sistema ABS también es parte de nuevas tecnologías de seguridad que trabajan en conjunto de los frenos ABS, como son la distribución electrónica de frenado (comúnmente designada como EBD, o Electronic Brake Distribution) y los sistemas electrónicos de tracción y estabilidad. Estos sistemas aplican los frenos levemente a cada rueda como sea necesario para mejorar la estabilidad y evitar que el conductor pierda el control. Estos sistemas están empezando a  aparecer como equipamiento estándar en muchos vehículos.

Entonces no se olvide
Los frenos ABS salvan vidas. Aprenda a usarlos y familiarícese con el sistema para tener confianza en el pedal y poder concentrarse en evitar cualquier colisión.

¡Feliz Manejo!