A partir de los modelos 2008 en adelante, es obligatorio que todos los autos nuevos incluyan la calificación de seguridad de la NHTSA en la calcomanía de información en las ventanillas cuando están de muestra en los concesionarios. De esta manera, el comprador puede ver como referencia instantánea qué tan seguro es el auto que está considerando. Este sistema de calificación llamado “Estrellas en los Autos” o Stars on Cars muestra los resultados de colisiones frontales, laterales y vuelcos.

Si te decides por un auto más pequeño, trata de escoger uno que tenga la mayor cantidad de equipamientos de seguridad posible, como múltiples bolsas de aire —incluyendo cortinas superiores para toda la cabina—, frenos ABS, asistencia electrónica de fuerza de frenado, y sistemas electrónicos de estabilidad y tracción. En los SUV compactos se recomienda tener el sistema electrónico de prevención de vuelcos si está disponible en el modelo. Afortunadamente todos los autos modernos, pequeños o grandes están ahora equipados con un sistema de monitoreo de presión de los neumáticos llamado Tire Pressure Monitoring System o TPMS, que nos avisa automáticamente si algún neumático está desinflado debajo del límite permitido.

Además de estos sistemas electrónicos, averigua qué tipo de zonas de seguridad tiene el auto en la carrocería, usualmente llamadas crumple zones, que son áreas en la plataforma y carrocería diseñadas para absorber energía en caso de colisiones. Muchos autos también tienen refuerzos laterales y una columna de dirección que se fragmenta en caso de un accidente frontal.

Consulta las especificaciones de cada auto que estés considerando comprar, y compara qué ofrece cada modelo en materia de seguridad.

Adicionalmente, aunque una de las razones principales para comprar un auto pequeño es la economía de combustible, es importante que el auto por lo menos pueda acelerar de 0 a 60 MPH en menos de 11 ó 12 segundos, para permitirte entrar a una autopista desde la rampa a suficiente velocidad y darte suficiente aceleración en situaciones de alto tráfico donde un auto extremadamente lento no sería tan seguro.