El calor excesivo hace que tu auto trabaje más duro, y le cuesta más mantenerse a la temperatura ideal sin recalentarse. Por esto es muy importante hacerle mantenimiento regular al sistema de enfriamiento. No hay nada más pesado que quedarse accidentado en un día caluroso con un auto que dispara vapor y agua hirviente.
El sistema de enfriamiento consiste en el radiador, el líquido refrigerante (llamado coolant en inglés), la tapa del radiador, el tanque de recuperación, las mangueras, las correas y las abrazaderas.
Mangueras y correas
Las correas son unas de las partes más importantes del sistema de enfriamiento, ya que éstas son las que mueven los componentes como el alternador, el compresor del aire acondicionado, el ventilador del radiador y la bomba de agua. Al aflojarse o romperse una correa el auto se puede accidentar, ya sea porque la batería se descarga, o porque la bomba de agua o el ventilador dejan de funcionar, causando un recalentamiento. Algunos autos tienen una sola correa para todos los componentes, mientras que otros utilizan más de una.
Las mangueras son componentes que comúnmente pasan inadvertidos, y no nos damos cuenta de lo importante que es cambiarlas regularmente. Las mangueras transportan el líquido refrigerante a alta temperatura y presión. Con el tiempo, el hule de las mangueras se seca y se agrieta, causando derrames de refrigerante, lo que en sí causa recalentamientos. Igualmente, todas las abrazaderas que mantienen a las mangueras bien conectadas pueden desacoplarse poco a poco con el tiempo.
Mantenimiento y servicio
El mantenimiento del sistema de enfriamiento es muy fácil. Primero, deberías consultar el manual de servicio de tu vehículo para ver a qué intervalos recomienda el mantenimiento de cada sistema o componente. Cada vehículo tiene requerimientos particulares, pero como regla general, se le debe hacer servicio al sistema refrigerante cada 25.000 millas.
Si no tienes el manual del vehículo a la mano, o si sabes que ya ha pasado mucho tiempo sin hacerle mantenimiento al sistema de enfriamiento, o si nunca se le ha hecho servicio, es recomendable que lo lleves a un taller de servicio. Este tipo de servicio es muy común, y será fácil conseguir un taller calificado en tu área.
El servicio del sistema de enfriamiento usualmente incluye:
-Vaciado del radiador y llenado con nuevo líquido refrigerante
-Inspección de derrames en el radiador
-Inspección del termómetro del motor
-Inspección de la bomba de agua
-Inspección y cambio de las mangueras
-Inspección y cambio de las abrazaderas
-Inspección y cambio de las correas (muy importante)
-Inspección y cambio de la tapa del radiador
Para el mantenimiento rutinario que tú puedes hacer, es buena idea que revises el nivel del refrigerante una vez al mes, o por lo menos cada vez que le cambies el aceite al auto, que usualmente es cada 3 meses o 3.000 millas. El refrigerante usualmente se usa diluido con agua desmineralizada (identificada como “50/50”) y comúnmente contiene un aditivo anticongelante (antifreeze) para climas fríos. De nuevo, consulta el manual de tu auto para saber qué tipo de refrigerante necesitas.
Igualmente, revisa las mangueras y las correas cada seis meses. Las mangueras deben estar firmes. Comprueba que no estén resquebrajadas y que las abrazaderas estén bien apretadas.
Las correas sufren mucho desgaste con el tiempo y deben ser cambiadas generalmente alrededor de las 35.000 millas. Si escuchas un chillido agudo proveniente del motor cuando enciendes el auto o cuando aceleras fuertemente, es una indicación de que las correas están gastadas o sueltas, y esto generalmente termina con las correas que se rompen. Sin correas el auto pierde electricidad, el ventilador del radiador y la circulación en la bomba de agua, lo que provoca un recalentamiento instantáneo.
Otras recomendaciones
-Mantén un contendor de refrigerante en el maletero, para emergencias. Nunca llenes el radiador o la botella de recuperación de refrigerante con agua común. El agua común tiene muchos minerales que se acumulan en el radiador.
-Si tu auto se recalienta, apaga el aire acondicionado, baja las ventanillas y enciende la calefacción. Esto le ayuda al motor a disipar el exceso de calor.
-Si manejas un auto muy viejo, no es mala idea que le hagas una limpieza completa de motor. Los autos viejos acumulan suciedad y aceite, formando una capa sobre el bloque del motor y los componentes, lo que dificulta que el motor disipe el calor.
-Si el auto se recalienta, con la mayor seguridad posible baja la velocidad y trata de estacionarte a un lado de la carretera. Apaga el auto y deja que se enfríe. No trates de abrir el cofre, y mucho menos la tapa del radiador, hasta que tengas la seguridad de que el motor está frío y la presión del radiador y mangueras se ha minimizado.
Seguir manejando un auto recalentado puede provocar daños irreparables al motor, y en casos extremos se puede prender fuego.
Mantente fresco y ¡feliz manejo!
El calor excesivo hace que tu auto trabaje más duro, y le cuesta más mantenerse a la temperatura ideal sin recalentarse. Por esto es muy importante hacerle mantenimiento regular al sistema de enfriamiento. No hay nada más pesado que quedarse accidentado en un día caluroso con un auto que dispara vapor y agua hirviente.
El sistema de enfriamiento consiste en el radiador, el líquido refrigerante (llamado coolant en inglés), la tapa del radiador, el tanque de recuperación, las mangueras, las correas y las abrazaderas.
Mangueras y correas
Las correas son unas de las partes más importantes del sistema de enfriamiento, ya que éstas son las que mueven los componentes como el alternador, el compresor del aire acondicionado, el ventilador del radiador y la bomba de agua. Al aflojarse o romperse una correa el auto se puede accidentar, ya sea porque la batería se descarga, o porque la bomba de agua o el ventilador dejan de funcionar, causando un recalentamiento. Algunos autos tienen una sola correa para todos los componentes, mientras que otros utilizan más de una.
Las mangueras son componentes que comúnmente pasan inadvertidos, y no nos damos cuenta de lo importante que es cambiarlas regularmente. Las mangueras transportan el líquido refrigerante a alta temperatura y presión. Con el tiempo, el hule de las mangueras se seca y se agrieta, causando derrames de refrigerante, lo que en sí causa recalentamientos. Igualmente, todas las abrazaderas que mantienen a las mangueras bien conectadas pueden desacoplarse poco a poco con el tiempo.
Mantenimiento y servicio
El mantenimiento del sistema de enfriamiento es muy fácil. Primero, deberías consultar el manual de servicio de tu vehículo para ver a qué intervalos recomienda el mantenimiento de cada sistema o componente. Cada vehículo tiene requerimientos particulares, pero como regla general, se le debe hacer servicio al sistema refrigerante cada 25.000 millas.