Otra preocupación de los expertos de seguridad en la industria es que tener tracción en las cuatro ruedas les puede inspirar demasiada seguridad a los conductores, y que manejen sin suficiente precaución. El sentido común y las habilidades de manejo siempre serán más importantes que cualquier sistema de seguridad.

Pero otros expertos aseguran que no hay duda de que la tracción en las cuatro ruedas es un sistema invalorable que complementa los demás sistemas de seguridad. El hecho de poder regular electrónicamente la cantidad de potencia que va a cada rueda es una de las maneras más efectivas de controlar la dinámica de un vehículo que derrapa fuera de control.

Un punto importante es que, para que cualquier sistema de seguridad sea efectivo, el auto tiene que tener los neumáticos adecuados y en buenas condiciones. Por ejemplo, si vives en el Norte, no basta tener tracción en las cuatro ruedas si tus neumáticos no son de invierno, o si están gastados y en mala condición.

Lo que si está claro es que los conductores que manejan en climas constantemente dificultosos, como hielo, nieve profunda, o en terrenos difíciles de montaña o desierto, la tracción en las cuatro ruedas es un gran ayuda, y hasta absolutamente necesaria en ciertas condiciones.

Decisiones

A la hora de decidir si necesitas un vehículo con tracción en las cuatro ruedas analiza también las condiciones de manejo en las que normalmente te desenvuelves, y la frecuencia con que lo manejarás en esas condiciones. Por ejemplo, si pasas la mayor parte del año manejando en la ciudad, aunque de vez en cuando vas la montaña, quizá tenga más sentido tener un auto sin tracción integral y rentar un 4X4 cuando sea necesario. La tracción en las cuatro ruedas es usualmente una opción que puede costar entre $2.000 y $4.000, y el mantenimiento suele ser un poco más costoso. En condiciones de frío con lluvia helada, nieve y hielo, muchas veces es más que suficiente tener un sistema electrónico de estabilidad y control de tracción, junto a neumáticos de invierno, sin la necesidad de tracción integral.