El sistema de tracción en las cuatro ruedas —también conocido como 4X4, o tracción integral— se ha convertido en uno de los sistemas de seguridad más populares, y es ofrecido cada vez en más vehículos.

Tipos de sistemas

La tracción en las cuatros ruedas empezó en vehículos todoterreno, como los Land Rover y Jeep, para transitar en caminos dificultosos, pero el sistema ha evolucionado y ha sido adaptado para todo tipo de vehículos de pasajeros.

Hay todo tipo de combinaciones en el mercado. Los todoterrenos tradicionales ofrecen tracción trasera normalmente, con selección para tracción en las cuatro ruedas manual o automáticamente, y para velocidades normales o bajas. La selección de “baja” es para cuando se transita en verdaderos caminos irregulares, con agua, lodo, tierra suelta y piedras, y es especialmente útil en subidas y bajadas extremas.

Últimamente se han hecho populares los sistemas de tracción en las cuatro ruedas automáticos y con control electrónico. Estos sistemas usualmente están activados todo el tiempo, y por medio de sensores detectan si alguna rueda está perdiendo tracción. El sistema entonces aplica mayor o menor potencia a cada rueda independientemente como sea necesario, para retomar la estabilidad del vehículo. Estos sistemas además trabajan en conjunto con los frenos antibloqueo y los sistemas electrónicos de tracción y estabilidad. Así, no sólo pueden proveer mayor o menor potencia a las ruedas, sino también aplicar los frenos independientemente a cada rueda. Estos sistemas automáticos han hecho su aparición en marcas como Subaru, Audi, Acura y Honda.

Pero, ¿quién necesita realmente este sistema?

Existe una controversia en la industria acerca de qué tan necesaria es la tracción en las cuatro ruedas para la mayoría de los conductores. Los sistemas de control de tracción y estabilidad proveen ya una gran ayuda al conductor,  ya sea en autos de tracción sólo trasera o delantera. La mayoría de los conductores necesitan toda esta ayuda de tracción en condiciones climáticas normales, como en lluvia, pero muchos se preguntan si sólo con los sistemas electrónicos de estabilidad no es más que suficiente.