El C63 tiene un motor de 6.3-litros V8 que produce 451 caballos de fuerza y 443 libras/pie de torque.
1/3

impreSionan:
-Extraordinaria potencia
-Chasis sólido y balanceado
-Precisión, lujo y calidad que se esperan de Mercedes

Decepciona:
-Consumo de combustible

El Mercedes-Benz C63 AMG del 2009 combina un impresionante rendimiento deportivo con el lujo y refinamiento que han hecho famosa a la prestigiosa marca alemana. Este sedán mediano se puede describir como una bestia disfrazada de seda, que envuelve al conductor de una manera inmediata y adictiva. 

El estilo de la nueva generación de la clase C es elegante y moderno, pero aún manteniendo las refinadas líneas de la familia Mercedes. Varios elementos en el exterior nos dejan saber que este es un AMG, como los cuatro tubos de escape con puntas cromadas, rines distintivos de 18 pulgadas, gigantescos frenos de disco, alerón trasero y paneles laterales y delanteros aerodinámicos.

La división de alto rendimiento de Mercedes-Benz, AMG, ha tomado un dócil y práctico sedán y lo ha convertido en un auto musculoso y ágil que ofrece más aceleración y dinámica que la que nadie puede necesitar en las calles.

Masivo motor

Cada motor de AMG es ensamblado individualmente por un ingeniero a la vez, dándole ese toque de “hecho a mano”. Cada motor lleva la firma en una pequeña placa del ingeniero que lo ensambló, demostrando orgullosamente la exclusividad de cada motor.

El intenso V8 de 6.2 litros desarrolla 451 caballos de fuerza y 443 pie/libra de torque. Tales números en un sedán mediano son impresionantes. El resultado es 0 a 60 millas por hora (MPH) en 4.2 segundos aproximadamente. Esta aceleración es equivalente a la que ofrecen varios súper deportivos, como el Porsche 911, por ejemplo.

La experiencia de manejo es casi incomparable en un vehículo de esta clase. La potencia parece no acabarse, y el sonido proveniente de los tubos de escape es intoxicantemente seductor.