(Foto: GM)
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En general, el sistema híbrido trabaja muy bien y es casi transparente, pero al acelerar y frenar rápidamente a bajas velocidades, se puede sentir un pequeño salto cuando el sistema apaga y prende el motor de combustión. Esto no presenta ningún problema práctico, y la potencia está disponible inmediatamente, es sólo algo a lo que hay que acostumbrarse.

General Motors además llama a este sistema híbrido two-mode, porque la transmisión opera en modo CVT (transmisión continuamente variable) en manejo normal, o se puede cambiar a operación de cuatro velocidades automáticas tradicionales, diseñada para cuando se llevan cargas pesadas.

Paseo agradable

La Escalade es sin duda una de las camionetas americanas de lujo más deslumbrantes de los últimos tiempos. La cabina es un lugar que nos invita a pasar un buen rato, con suntuosos asientos de cuero, gran espacio interior y una suspensión óptima. La Escalade es alta y ofrece excelente visibilidad para todos lados. El centro de gravedad se siente un poco alto, y requiere un manejo suave y cuidadoso, pero no olvidemos que estamos hablando de una gran camioneta de 6,000 libras.  El diámetro de giro es sorprendentemente cerrado, lo que permite fáciles maniobras en lugares angostos. La dirección es suave pero directa, proveyendo fácil maniobrabilidad.

La experiencia de manejo es muy agradable. Inmediatamente al sentarme pude conseguir una posición de manejo óptima, y los asientos son de los más cómodos que haya experimentado en cualquier auto. Todos los controles están a fácil acceso del conductor, aunque los numerosos interruptores requieren un tiempo para familiarizarse con ellos. Los controles del aire acondicionado están un poco bajos, y me obligaban a quitar mucho la vista del camino, si bien este tipo de operaciones se hacen hábito una vez que uno pasa suficiente tiempo detrás del volante.