(Foto: Nissan)
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La suspensión es firme sin ser incómoda, ideal para el manejo diario. Nissan incorpora barras estabilizadoras en la suspensión delantera y trasera. Me gustaría haber visto un sistema electrónico de tracción, aunque los frenos son antibloqueo e incorporan un sistema de distribución electrónica de frenado.

Dentro de la cabina

El Sentra ha crecido en comparación a la generación anterior. Inmediatamente se siente más espacio en todas las direcciones, desde un techo más alto hasta mayor espacio para los ocupantes en el asiento trasero. 

El maletero tiene una boca ancha y una capacidad de 13.1 pies cúbicos; el asiento trasero se puede abatir, con una partición de 60/40, para llevar objetos largos.

La cabina del SL es sin duda un lugar agradable. La posición de manejo es ligeramente elevada, resultando en excelente visibilidad. Todos los controles son intuitivos y fáciles de operar, y sólo me tomó unos minutos familiarizarme con el tablero y la consola.

En cuanto a diseño, el interior tiene líneas consistentes y los materiales son excelentes para esta clase de vehículo, aunque el diseño es puramente funcional y quizás le falta algo de carácter.

El volante lamentablemente no se puede ajustar telescópicamente, sólo verticalmente, y al ajustar el asiento en mi posición óptima me pareció que el volante siempre me quedaba muy lejos para estar completamente cómodo.

Precio

El Nissan Sentra básico empieza en $15,530, pero la versión SL que probé empieza en $19,660 e incluye equipamientos antes mencionados como asientos de cuero, la transmisión CVT, y rines de aluminio de 16 pulgadas, entre otros.

Algunas opciones populares incluyen el sistema de sonido Rockford-Fosgate por $700 y el Premium Plus Package que añade techo deslizable y asientos delanteros con calefacción por $850.