(Foto: Infiniti)
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El G tiene el mismo motor VQ de 3.7 litros V6 con VVEL que comparte con sus hermanos G37 sedán y Cupé. Este motor produce 325 caballos de fuerza y 267 libras/pie de torque y su poder es transferido a las ruedas traseras vía una transmisión manual de seis velocidades (6MT) o automática de siete velocidades (7AT).  El G rinde 16 millas por galón en la ciudad y 24 en la carretera abierta (transmisión manual). La versión automática rinde 17/25 MPG. En estos momentos no tenemos cifras de aceleración de 0-60 MPH. El G Convertible será ofrecido con tracción trasera y también tracción en las cuatro ruedas (Intelligent All-Wheel Drive) como su hermano el sedán G37X.

Manejar el G Convertible es un verdadero placer. La suspensión es deportiva mientras su lujosa cabina te mantiene cómodo en cada instante. Los frenos son buenísimos y paran al instante. Una de las cosas que me encantó del G es el sonido del motor que sale del tubo de escape y que suena como si fuera más un motor italiano que japonés. Conduciendo este modelo con la capota abierta comprobé que no hay nada como manejar un convertible en un día precioso. Como dato interesante, Infiniti nos comenta que el 60% de los compradores de convertibles viven en áreas de temperaturas frías y quieren un convertible para gozar el verano estadounidense.

Todavía no se han dado a conocer los precios del Convertible pero sabemos que estarán entre los 40 y 50 mil dólares dependiendo de las opciones. La gran pregunta es si éste es el momento adecuado para introducir un nuevo convertible deportivo de lujo. Si eres un fabricante de autos de lujo seguramente estás “sudando la gota fría” como dice mi primo cuando apuesta a su equipo favorito y va perdiendo. Las ventas del Infiniti cayeron 16,4% en comparación con el año pasado y nos dicen que planea que el 20% de  sus vehículos sean convertibles. En estos tiempos difíciles me da mucha alegría ver al fabricante japonés introducir un tremendo convertible para ampliar y completar su gama de los modelos G.