MONTERREY, Nuevo León.-
Quizá te parezca increíble que tu olfato y vista se conviertan en unos expertos de la mecánica.

¡No!, no es una idea disparatada, pues esos dos sentidos podrían convertirse en tu mejor aliado para ayudarte a diagnosticar como un experto la falla que trae tu vehículo con tal exactitud que puedes llegar al taller de tu confianza y comentar con seguridad lo que está sucediendo en sus entrañas.

Haz una inspección visual y olfativa en el interior de tu auto y podrías evitar problemas relacionados con reparaciones a futuro.

Y es que, no es desconocido que la mayoría de los problemas emiten sonidos de fácil percepción, pero hay ciertas fallas que también producen aromas característicos que podrán lanzarte una señal de alerta para que reacciones como todo un experto.

Por ejemplo, cuando lo que está fallando es la bobina, ésta expide un olor a cohete quemado, sobre todo en las mañanas al arrancar de inicio tu nave.

Otra situación sucede con los corto circuitos, pues cuando esto se presenta, podría llegar a la cabina de tu auto un aroma similar a las tostadas quemadas, señal de que es importante que te auxilie un eléctrico para su revisión y así evitar siniestros irrecuperables.
Si tu auto tiene convertidor catalítico y éste comienza a fallar, entonces te llegaría un olor desagradable, muy parecido al que emana el huevo podrido.

En pocas palabras, cuando percibas un olor fuera de lo común, deberás dirigirte a tu mecánico de confianza para que analice la falla.

Y si de la vista se trata, basta con observar manchas en la cochera para que sea el anuncio de que algo no anda bien.