A los conductores en los Estados Unidos nos encanta remolcar de todo con nuestras camionetas pickup y SUV. Botes, motocicletas, vehículos acuáticos deportivos, casas móviles, trailers para caballos… en fin, la libertad de poder remolcar tanta variedad de cosas ha hecho que remolcar sea una actividad muy popular.

Pero halar remolques pesados no es una tarea ligera. Es muy importante conocer bien el vehículo, el remolque y sus capacidades y limitaciones. También es importante hacer buen mantenimiento a todos los componentes involucrados en remolcar, comprender la dinámica del vehículo y el remolque, y entender cómo debemos conducir para una mayor seguridad. 

El vehículo adecuado

Lo primero que debemos hacer antes de remolcar es cerciorarnos de que el vehículo tenga la capacidad suficiente para hacerlo seguramente. Esto es muy importante porque el motor, el chasis, los amortiguadores, la transmisión, los frenos y el sistema de enfriamiento estarán trabajando bajo una carga fuerte.

Algunas consideraciones a tomar en cuenta:

-Verifica la capacidad de carga de tu vehículo. Las indicaciones las puedes encontrar en el manual del vehículo, pero si no lo tienes a mano, toma contacto con el fabricante para obtener la información. Asegúrate de que el vehículo tenga la capacidad necesaria para remolcar el peso que requieres.

-Si estás pensando en comprar un vehículo para remolcar, es buena idea obtener un vehículo diseñado con las capacidades y equipamientos adecuados para el peso que planeas remolcar. Por ejemplo, para cargas pesadas, hay muchos vehículos que ya incluyen motores con más torque, sistemas de enfriamiento superiores, batería de tarea pesada y suspensión reforzada, entre otros. Estos equipamientos a veces los comercializan juntos como un towing package.