Su hijo adolescente debe entender que conducir es un privilegio, no un derecho y que el incumplimiento de las reglas para conducir con precaución puede tener serias consecuencias financieras para sus padres así como para el joven conductor.

Las pérdidas financieras son sólo una parte de este cuadro. Un vehículo puede destruir una propiedad y matar o dejar lisiadas a las personas. Estas funciones pueden no parecer importantes para el adolescente que está entusiasmado por conducir. Entonces, ¿cómo transmitir el mensaje a sus hijos?

Hable con su hijo adolescente ahora acerca de sus expectativas y cuáles serán las consecuencias si él o ella no las satisfacen.

Vuelva a hacer hincapié en que conducir es un privilegio y que el no estar de acuerdo con las responsabilidades de conducir con precaución, dará como resultado la pérdida de ese privilegio.

Adquirir habilidades maduras para conducir debería ser una experiencia excitante y gratificante para su hijo adolescente. La participación de usted en este aprendizaje es crucial. Hágalo un proceso tanto divertido como seguro.