Y, ¿qué tal los triciclos, las bicicletas, los patines, los monopatines y las patinetas con los que se han divertido? Les hemos enseñado que las ruedas son más que una manera de ir de aquí para allá, ¡son un estilo de vida y son divertidos!

Ahora, su hijo adolescente está interesado en cosas más adultas, y ¿qué es más “adulto” que un automóvil? Los automóviles son transportes y símbolos de estatus. Los mismos representan quienes somos. Nosotros buscamos nuestra propia marca de potencia, velocidad y estilo.

Los programas de televisión y las películas que presentan automóviles exóticos y escenas de persecución le agregan otras dimensiones al atractivo. Y como su hijo o hija rápidamente señalará, todos los “adolescentes más grandes” incluyendo hermanos y hermanas, amigos y vecinos, conducen. Entonces, ¿por qué no pueden conducir ellos? ¡Ellos apenas pueden esperar para “pasear en automóvil”!

Su hijo adolescente ha sido totalmente adoctrinado en la pasión norteamericana por el automóvil; la educación para el conductor y un permiso para el aprendiz son cosas que vendrán luego. Es importante que usted sea una influencia determinante sobre las habilidades y actitudes para conducir de él o ella.

DAR UN BUEN EJEMPLO

Los niños aprenden imitando a sus padres, desde la manera en que se atan los cordones de los zapatos hasta la forma en que cortan el césped. El viejo dicho “Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago” no funciona.

Si usted le habla a su hijo adolescente acerca de respetar el límite de velocidad y luego se confía en su detector de radar para evitar que lo agarren, usted le está diciendo que está bien conducir velozmente si no lo agarran.