-Muchas compañías tienen una lista de los procedimientos que debes seguir en el lugar del accidente para recibir todos los beneficios lo que es una razón más para mantener siempre la póliza en la guantera.

-La póliza contiene un gran cantidad de información, como límites de cobertura, qué no está cubierto, y beneficios adicionales, como alquiler de auto mientras el suyo se repara, o el costo de la grúa, etc. Como mencioné antes, no dudes en llamar a tu agente de seguros para que te responda todas tus preguntas.

El proceso de pago

En el mejor de los casos, el accidente no dejó más que daños materiales y mejor aún si no tuviste la culpa del accidente. Pero en cualquier caso, el proceso de pago requiere atención.

El próximo paso es que el ajustador de seguros te visite. Este profesional tomará fotos detalladas de todos los daños que le ocurrieron al vehículo. El ajustador entonces hace un informe con el estimado de los daños, qué tipo de reparaciones necesitará, y cuánto costarán. Si el auto ha sufrido muchos daños, es posible que haga falta llevarlo a un taller donde se pueda analizar más a fondo, como sería el caso donde se sospecha que el chasis está doblado.

Es posible que tu auto pueda ser declarado pérdida total, pero la compañía de seguro te termina pagando un monto inferior a lo que cuesta reemplazar su auto, o peor aún, te da menos de lo que le debes al banco (si el auto es financiado). Para estos casos existe una opción de seguro llamado gap que cubre esa diferencia entre lo que la compañía de seguros te quiere pagar y lo que debes. Habla con su agente para determinar si te conviene este seguro gap. Si lo puedes pagar, obviamente es bueno tenerlo.