María Peña

Washington, 6 ago (EFE).- La histórica confirmación hoy de la jueza Sonia Sotomayor como la primera latina del Tribunal Supremo de EE.UU. en sus más de 200 años de historia es una victoria política para el presidente Barack Obama pero, sobre todo, para la comunidad hispana del país.

Sotomayor, de 55 años, logró hoy el "sí" de 68 senadores, incluyendo nueve republicanos, mientras otros 31 votaron en contra de su confirmación para uno de los nueve cargos vitalicios en el Tribunal Supremo.

En la votación solo faltó el senador Edward Kennedy, gravemente enfermo de cáncer de cerebro.

La oposición republicana se volcó en su contra por temor a que la jueza de ascendencia puertorriqueña dicte las leyes desde el estrado, en vez de aplicarlas.

"Es algo enorme para la comunidad hispana, porque la jueza Sotomayor servirá de ejemplo y de prueba de que los hispanos pueden tener éxito en nuestra sociedad. Su etnia, más que su género, ha dominado en el radar político", dijo a Efe Karen O'Connor, profesora de Ciencias Políticas de American University.

"También es una victoria para el presidente Obama, que ganó en parte por el voto hispano. Yo diría que es un premio de consolación porque su Gobierno no ha tenido muchos logros en el Congreso", observó la abogada.

O'Connor vaticinó que los republicanos pagarán un alto precio político en los comicios de 2010, "porque los hispanos se acordarán de quiénes votaron en contra".

En ese sentido, señaló que el Partido Republicano "se está volviendo un partido para hombres blancos y viejos, porque éstos suelen votar por los republicanos mientras el resto del mundo vota como independiente o demócrata".